Leo Messi pisa Sudamérica y el fútbol se detiene. No importa la camiseta, el estadio ni el país: cada aparición del GOAT genera una reacción que va más allá del resultado o del espectáculo, es un cumplidor de sueños. El sábado, Leo e Inter Miami jugaron en Perú ante Club Alianza Lima, en el primer partido del Champions Tour, y aún así el ruido no fue solo fútbol, sino una presencia que siente más de lo que se explica. Emociones a flor de piel, aplausos, celulares en alto, ovaciones al GOAT y una admiración transversal que confirma algo que ya no admite discusión: Messi no es solo un ídolo argentino, es un ídolo de todos.








