Caldera Deportiva

Siempre hace falta un Luis Suárez: tinta y tiempo de un goleador eterno


Inter Miami tiene una mina de figuras y aún así necesita a Luis Suárez. Uno que todavía quiere más, uno que todavía sigue marcando la diferencia entre tantas estrellas, que sigue haciendo goles. A los 39 años, tras su doblete ante D.C United, el uruguayo ya lleva 15 tantos en esta temporada regular, cinco más que en todo 2025. Su colección goleadora sigue creciendo al mismo ritmo que sus ganas de volver a ganar… con tinta y tiempo. 

Y con semejante historial, cualquiera estaría satisfecho. Cualquiera.

Luchito no es cualquiera

Ganó la Champions, conquistó América con Uruguay, fue Bota de Oro dos veces y se convirtió en el máximo goleador de su selección. Tiene una carrera que alcanza para varias despedidas con estadio lleno. Y sin embargo, míralo ahora: todavía empeñado en ganar.

Su voracidad ante el arco parece obedecer a un dictado interno incontrolable. Como dice el cantautor uruguayo, Jorge Drexler, en su canción Tinta y Tiempo: “Nunca sé ni por qué ni cuándo, esa voz yo no la comando”. En clave Suárez, esa voz es el puro instinto del goleador del charrúa, que en la MLS aparece hoy más vivo que nunca.

¿De dónde sale esa fuerza? De la ambición, que él asegura está intacta

“Cuando entro al campo quiero ganar igual que cuando tenía 20 años. Lo que cambia es la manera de entender el deporte. Hoy disfruto más del proceso, valoro más los pequeños detalles y trato de aportar mi experiencia a los compañeros más jóvenes”, dijo en julio a Brands & Players.

El currículum cambió mucho desde los 20. Las ganas, jamás.

Decantar en la tormenta

Mantener el hambre intacta con el paso de los años exige la madurez de abrazar la paciencia. Otra vez Drexler lo define mejor:

“Cuando toca decantar lentamente lo que siento, yo me impaciento, luego lo vuelvo a intentar”.

Esa convivencia entre el impulso y la calma se vio reflejada tras sus dos goles a Chicago Fire, cuando dejó una frase que explica por qué sigue buscándolo todo: 

“Desde que debuté nadie me regaló nada. Hasta el último día voy a seguir dando todo para jugar al fútbol”, dijo a MLS Español.

Y ese “dar todo” ha significado también esperar, aceptar decisiones y volver a ganarse un lugar. Incluso siendo Luis Suárez.

Un espejo de dos temporadas

  • 2025 empezó en el once y terminó en el banco

Suárez cerró la temporada regular con 10 goles y 10 asistencias. Era uno de los protagonistas de un Miami que soñaba con su primera MLS Cup. Pero en el tramo decisivo de los Playoffs perdió la titularidad y le tocó acompañar buena parte de la conquista desde el banco.

  • 2026 empezó en el banco y lo tiene de vuelta en el once

Tras renovar su contrato, arrancó como suplente y tuvo que remar de nuevo. Germán Berterame, con quien competía por el puesto, terminó siendo uno de sus mejores socio y lo asistió en sus dos goles ante D.C. United. Luchito ya suma 15 tantos y nueve asistencias en temporada regular, con partidos por jugar.

El Suárez de 39 años está superando al de 38.

El ‘9’ sabe perfectamente lo que es habitar en la tormenta de la duda futbolística y física. Pero el escepticismo ajeno nunca lo hizo abandonar. Bien diría Drexler que, al final, “siempre ando a tientas, sin brújula en la tormenta. Pero tras el desaliento, cada cuento, si ha de pintarse, se pinta”

 Y el uruguayo volvió a pintar sobre el lienzo verde como en sus mejores épocas. De hecho, tras aquel doblete, le dejó servido otro gol a Lionel Messi; porque su manera de hacerse indispensable también pasa por hacer brillar a los demás.

El Pistolero asistidor

Existe otra forma de medir cuánto lo necesita el equipo. El atacante charrúa no solo es el segundo máximo goleador histórico del club, sino que se ha instalado en la mesa de los grandes asistentes.

Con 28 asistencias en temporada regular con Inter Miami, está a una de igualar a Jordi Alba y a dos de superarlo. El español ocupa el segundo lugar histórico del club con 29, detrás de las 50 de Messi.

La cuenta sigue creciendo cuando sumamos todas las competiciones. Suárez acumula 40 asistencias y persigue las 45 de Alba, también segundo en ese registro. Está a cinco de alcanzarlo y a seis de reescribir ese apartado de la historia del club. 

«Pistolero» tiene múltiples formas de ser decisivo, y Miami tiene de sobra razones para seguir dependiendo de él.

Nada está tallado en granito

Luis Suárez ya tiene un legado imborrable en la MLS: ganó el Supporters’ Shield en 2024 y la MLS Cup en 2025. Ahora que el Inter Miami se encamina a una nueva pelea por el título de liga, el uruguayo emerge otra vez como la gran referencia del ataque.

Ahora, Inter Miami se acerca a una nueva pelea por el título de la liga, con Suárez otra vez como referencia de su ataque. El campeón que terminó la última conquista esperando una oportunidad hoy aporta goles, asistencias y razones para ilusionarse con repetir.

Su historia en Miami todavía tiene espacio para nuevas marcas. Y su ambición, para otro campeonato.

Tener muchas estrellas en el equipo permite soñar con ganarlo todo. Tener a un Luis Suárez que todavía quiere más, ayuda a creérselo. Más si tiene a su lado a otro animal competitivo como Lionel Messi.

¿Quién dijo que Luchito estaba satisfecho? Su tinta aún perdura en el tiempo, inalterable, como la poesía de los que nunca dejan de crear, como la poesía de Jorge Drexler.





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